D.A.G. 1º e 2º CANON (Live 10 - 19/04/2026)
EL ARCANO 10 y el GIRO de la GRAN RUEDA
D.A.G. 1º e 2º CANON (Live) (youtube.com)
Hola, buenas tardes a todos. Sean bienvenidos a una live más, nuestra décima live de esta etapa del Primer y Segundo Canon. Las personas aún están llegando. ¿Me están escuchando bien? Muy bien. Excelente. Muy bien.
Bueno, en la última live que tuvimos con el grupo en diciembre del año pasado, fue con referencia a la expectativa que teníamos de la formación del grupo de los 12 elegidos para formar parte del Tercer Canon, como representantes del mismo trabajo que todos realizan, sin embargo, con el objetivo de que empecemos la formación del Círculo Mesotérico. Para ello es necesario que individualicemos, personalicemos y dediquemos el trabajo de una forma más intensa y didáctica para un grupo más reducido, de una forma que no lograríamos hacer con los 165 miembros de los dos grupos, Primer y Segundo Canon. El único o principal objetivo es este, de ninguna manera pretendemos seleccionar a los hermanos, dividir, crear cualquier tipo de separación jerárquica, ya que todos sabemos que estamos en el mismo barco o en el mismo tren de embarque, que al final, en su estación final, debemos bajar para que, ojalá, podamos formar parte del rescate antes del final de esta humanidad, toda nuestra lucha está orientada a eso.
Así como existían en aquella época las fases A, B y C, o A, B y luego B avanzada y C, eran justamente para que a partir de la fase C se fuera creando una base para la formación del Círculo Mesotérico. Ese era el objetivo del Maestro Rabolú, a partir del Círculo Mesotérico, tendríamos el regreso de los rituales que fueron cancelados por el Nuevo Orden. Rituales estos que son de gran valor, de gran poder, ya que nos comulgan con nuestro Ser, con nuestro Cristo Íntimo, con las fuerzas cósmicas venidas de los mundos superiores. No obstante, en el estado en que nos encontrábamos o en que nos encontramos también ahora, los rituales de pan y vino solo servían o servirían para robustecer aún más nuestros egos. Esto es semejante a la práctica del segundo factor, que debe ser siempre acompañada de forma equilibrada con el primer factor, la muerte del ego. De lo contrario, nosotros a través de la transmutación de las energías sexuales, vamos dando fuerza y poder, más fuerza y poder a nuestros egos, a nuestros defectos psicológicos.
Por eso es que todo en la Gnosis debe ser bien medido, poder, virtudes, atributos que son equilibrados dentro del proceso del despertar de la conciencia, o sea, están dentro de este proceso, deben trabajar de forma conjunta, paralela, para que no haya desequilibrio psicológico nuestro en ningún momento. Esto es tan serio que todo el riesgo que corremos en ese sentido hace que o hizo que nosotros evitáramos realizar determinados trabajos, prácticas o rituales en aquella época y también en la época de hoy. Es cierto que muchos de nuestros trabajos, principalmente desde 2017 hasta acá, o sea, hace 9 años, son trabajos que pertenecen o ya deberían pertenecer al círculo mesotérico, pero son trabajos que nos sentimos en el deber y con la voluntad de entregar al grupo por saber que de la forma como los hacemos no perjudicamos a nadie.
Esos trabajos a los cuales me refiero son los trabajos con los elementales, los trabajos con los religares, los trabajos con los cuadrados mágicos. Nada que no haya sido entregado antes por el Maestro Samael. Solo que las octavas se siguieron y después, con el Nuevo Orden, se creó una síntesis y nos quedamos con lo que era más útil y práctico para el grupo. Pasado ese período, entramos en un ciclo en el que los gnósticos quedaron prácticamente en una noche cósmica, ya que el Movimiento Gnóstico fue cerrado y después, como todos sabemos, a partir de 2010, junto con el inicio de la Séptima Octava de Saturno, se dio la oportunidad para que se diera el comienzo de un trabajo superior en sintonía con las influencias de Saturno y con las octavas que la Gnosis necesita para seguir adelante. De lo contrario, no hay fuerza, no hay voluntad, no hay ánimo, no hay persistencia ni consistencia en aquello que hacemos. Entonces, el principal objetivo o tal vez incluso el único de nuestros trabajos y de nuestros grupos es este, es dar fuerza, poder, protección y ánimo, que a su vez nos lleva al estado de voluntad, de querer hacer algo por nosotros mismos, por la Gnosis y después también por la humanidad, en sus momentos finales.
¿Con quién la humanidad podrá contar en sus momentos finales? Si la mayoría está en estado de sueño profundo, de hipnosis, siendo que la mayoría está viviendo sin imaginar lo que les espera mañana. Las personas se están digladiando en la política, en sus empresas, en sus trabajos, en las universidades, en sus casas, unos luchando contra otros, como si el fin nunca fuera a llegar, como si en la humanidad la justicia divina no fuera a poner un basta a todo esto.
Nosotros, los gnósticos, además de lo que todos los religiosos puedan decir sobre el apocalipsis y el fin del mundo, tenemos también el conocimiento superior de todos esos procesos, los cuales nos llevan a saber que no basta creer, no basta estar en una iglesia, no basta rezar, nada de eso nos va a salvar. El Apocalipsis es muy claro al decir que cada uno será juzgado de acuerdo con su obra. Y esa obra es el trabajo, es el trabajo esotérico gnóstico. Ese es nuestro deber, entregar un trabajo, entregar nuestra obra. Y esa obra no viene de la mente, no viene de nuestro estatus, de nuestra honra, de nuestra posición, ya sea social o dentro de un grupo gnóstico. Esa obra viene del despertar de nuestra conciencia, del corazón, de nuestra alma, de la Esencia y de todo lo que trasciende la parte material del mundo en que vivimos, el mundo físico, grotesco, grosero, tosco, en el mundo visible.
A los hermanos que están participando de esta live por primera vez, desde diciembre hasta ahora, que entraron en el grupo, sean bienvenidos, sean los que están asistiendo en vivo o los que van a asistir después. Pero es importante que sepamos por qué estamos en el grupo, para qué estamos en este grupo y qué vamos a hacer dentro de este grupo de trabajos. ¡Grupo de trabajos! Es importante que esto esté claro para nosotros. No somos un grupo del Movimiento Gnóstico como en aquella época. Estamos en un grupo de red social con el objetivo únicamente de unión de fuerzas, para el mismo trabajo. Como sabemos, el Maestro Rabolú cerró la parte pública de la Gnosis. De ninguna manera seríamos nosotros los que reabriríamos ese Movimiento, la Gnosis o el trabajo que se hacía en aquella época. No estamos ni reabrimos el Movimiento Gnóstico al público. Trabajamos con la gran mayoría de nuestros miembros que ya pertenecieron al Movimiento Gnóstico en el pasado. Nuestro trabajo es el rescate. Es el primer rescate. El primer rescate es este, el rescate de aquellos hermanos que en otro tiempo conocieron la Gnosis del Nuevo Orden del siglo XX.
A partir del siglo XXI entran dos influencias que rigen estos procesos. La primera es la influencia de la Sexta Trompeta tocada por el libro Hercólubus o Planeta Rojo. Esa influencia es el último mensaje dejado a la humanidad por el Maestro Rabolú. Este trabajo es exclusivo del Maestro Rabolú, para que Él tenga sus frutos, para que Él pueda presentar su obra, porque todos tenemos que presentar nuestra obra, independientemente de ser un Iniciado o Maestro; al final, por lo menos una obra o un discípulo tenemos que presentar. Y ese es el gran trabajo que se realiza hoy, desde aquella época, el libro Hercólubus o Planeta Rojo. Ya la segunda influencia viene a ser entonces nuestro primer rescate, que es el rescate de los antiguos. Todos los que pertenecieron al Movimiento Gnóstico del siglo XX. Del siglo XXI en adelante quedan solamente nuestros trabajos de Saturno, buscando la Síntesis de la Gnosis, sin la divulgación pública de las obras, de los maestros, principalmente del Maestro Samael, de forma deliberada, como vemos por todas partes, la enseñanza entregada públicamente en diversos grupos de redes sociales, como Facebook, Instagram. El único trabajo que hacemos es invitar a esos antiguos a formar parte del trabajo de rescate de las Octavas de Saturno. Si llega cualquier persona que pertenezca a la generación B, que es esa generación que es exclusiva del libro Hercólubus o Planeta Rojo, esa persona será invitada primeramente a leer el libro del Maestro Rabolú, el libro final, porque a partir de él esa persona puede entrar y formar parte del Movimiento Gnóstico en lo interno, porque el Movimiento Gnóstico no terminó, continúa en plena actividad en los mundos internos.
Nuestra lucha ahora es también junto con la generación B; decimos generación B porque todos nosotros fuimos regresados a la fase A por el Maestro Rabolú. Todos nosotros, los antiguos, fuimos clasificados como generación A. Para formar parte de la fase B, hay que cumplir la tarea impuesta por el Maestro Rabolú. La tarea se resume en los dos mandamientos de la fórmula del rescate, que es la misma entregada en el libro Desdoblamiento Astral y Desintegración de los Detalles. El orden de los factores no importa. A partir del cumplimiento de esos dos mandamientos, estaremos aptos para formar parte de la fase B en los mundos internos.
Y ahora, dentro de nuestro grupo, el Tercer Canon que fue confirmado a partir del 21 de marzo pasado, cuando tuvimos la conjunción quíntuple que marcó ese evento, en Aries, estamos pasando por otros procesos para que lleguemos a una fecha clave, la gran fecha clave de este año, que se relaciona con el tema de hoy, el cual iremos a especificar en parte, porque todavía falta un cierto tiempo para este acontecimiento y hasta entonces todavía tenemos varios trabajos, varias investigaciones, varias cosas que tenemos que saber, conocer y estar conscientes para entregar los detalles de todo lo que debe suceder a partir de esa fecha.
Entonces, ese fue el preámbulo de la live de hoy. Después abriremos para las dudas, preguntas, a medida que vayamos desarrollando la live.
El Arcano 10, como sabemos, es el Arcano de la Rueda del Sansara. La Rueda del Sansara, es un ciclo que mueve a toda la humanidad y a todos los procesos evolutivos e involutivos de la misma. Sin esa rueda en movimiento nada sucedería. Es interesante notar cómo la mecánica trabaja junto con los procesos conscientes, divinos o espirituales. Detrás de cada proceso espiritual existe también un proceso mecánico y detrás de cada proceso mecánico también existe un proceso espiritual. Eso es para todo. Si observamos un planeta, por ejemplo, tiene su proceso mecánico, sus leyes, si consideramos las leyes de la física, por ejemplo, como gravedad, repulsión, atracción, magnetismo, y en síntesis existen 14 leyes principales de la física que mueven un planeta. Y detrás de ese planeta existe también un alma o un cuerpo de un Ser, de un regente, de un genio planetario, de un rey cósmico. Y así es con todo el universo.
Incluso en la época en que el mundo físico aún se estaba plasmando, cristalizando, formándose, …el proceso ya existía, pero en otro nivel. Pero siempre existió una parte tosca, inferior, frente a la parte superior, divina, universal, única, hasta llegar a la unidad del Absoluto, donde todo es perfecto, donde la Ley es el propio Absoluto. y que es imposible de ser explicado, entendido por nosotros. Esto es semejante a las hormigas queriendo entendernos a nosotros. Esa es la diferencia entre los Dioses, las criaturas, los seres que habitan, que son habitantes del Absoluto, y nosotros.
La región del propio Absoluto tiene tres manifestaciones y cuando llegamos, por ejemplo, a la manifestación, a la tercera y última manifestación del Absoluto, encontramos Seres tan superiores que nuestra mente para Ellos es como si nosotros fuéramos roca, piedra. Ellos nos estudian como un geólogo, un paleontólogo estudia las piedras. Entonces, así, todo lo que nosotros creemos que sabemos, todo lo que creemos que tiene poder, que tiene dominio, es solo una miniatura; me refiero a cuestiones espirituales y superiores mismo, de la Gnosis y todo lo demás. Todo lo que sabemos con relación a esa parte superior es lo mínimo, es una ínfima parte de lo que es la Verdad, de lo que es Dios, de lo que es el Absoluto, de lo que es el todo. Entonces nosotros, cuando nos enfrentamos a esa grandeza del universo, no podemos ni considerarnos demasiado fracasados, demasiado frágiles, demasiado inútiles, ni lo contrario: orgullosos, prepotentes, intelectuales; ni una cosa ni la otra.
Eso es lo que la Gnosis hace en nuestra vida: traer un equilibrio para todo, para que podamos entender que, al mismo tiempo que podemos tener la comparación de una hormiga, una piedra ante la grandeza de los Seres que viven en el Absoluto, el propio Absoluto también vive dentro de nosotros en potencia. Y es esa semilla la que nos corresponde trabajar para hacerla desarrollarse, crecer y dar sus frutos. Porque es solo en el Absoluto donde vamos a comprender que los Seres que allí llegan ya estaban dentro de nosotros todo el tiempo y que nuestra parte es solo trabajar para salir de ese envoltorio, de esa botella, de ese receptáculo en el que estamos metidos, no por casualidad, para que podamos sacar el mejor provecho de todo a nuestro alrededor, de las adversidades, de los problemas, de las preocupaciones, de todo aquello a lo que damos tanto valor en la hora equivocada, en el momento equivocado, que nos roba tanta energía, que nos desgasta, que nos derriba, para al final volver al polvo del que vinimos y descender junto con la rueda.
La rueda comienza a girar en esos momentos, esa gran rueda de la humanidad, si consideramos esa ronda en rondas específicas, porque existen algunas rondas, pero la mayoría de esa ronda camina de la misma forma, en el mismo tiempo, en la misma época. Si consideramos esa ronda de Esencias que tenemos aquí, esa rueda estuvo detenida dentro de esas 108 existencias, esperando que nos decidamos si regresamos, avanzamos o ascendemos, si revolucionamos. Porque ya venimos de una evolución, pasamos por los reinos mineral, vegetal y animal, y llegamos al reino humano con promesas, con esperanzas, con ánimo, con voluntad de cambiar y llegar a la estatura de Hombre verdadero y después de Superhombres o Dioses. Nos perdimos en el camino y un puñado de esas rondas logró su liberación, logró su revolución y el resto continuó su camino hasta llegar ahora al final de las 108 existencias. Podemos tener absoluta certeza de que la gran mayoría de la humanidad hoy ya está en la 108ª existencia.
Cronológicamente dentro del tiempo fenomenal, el cual la naturaleza no puede dar saltos, ni atrasar ni adelantar, nos restan pocos años de estadía en este planeta. No hay más cómo postergar, aunque las jerarquías todavía continúan haciendo de todo para que por lo menos lleguemos a la fecha límite y que se pueda contener el fin de esta raza para que se agoten todas las posibilidades, porque a las jerarquías no les agrada que nosotros sucumbamos. Para las Jerarquías, como las Dos Testigos, el Maestro Samael, el Maestro Rabolú, el Amor está por encima de todo, la Compasión, la Misericordia, lo supera todo y si dependiera de Ellos, todos se salvarían. Mientras que nosotros, en este estado en el que nos encontramos, de dar lástima, de dar pena, además de no hacer nada, muchas veces, para salvarnos, para salvar nuestra alma, nuestra conciencia, todavía no vemos la hora de que todo sucumba, de que la guerra finalmente llegue, que las explosiones, tragedias… únicamente para satisfacer nuestro propio ego para que podamos comprobar que realmente teníamos razón cuando comentábamos con el amigo, como comentábamos con los familiares, que esto y aquello.
Ese tipo de sentimiento o pensamiento va en contravía de lo que los Maestros realmente sienten por nosotros. Es obvio que no anula nada de lo que va a suceder. Las profecías están ahí, los dos maestros las entregaron no para atemorizarnos, sino para alertarnos. Las profecías son siempre para alertar, para que nos preparemos, porque si el enemigo va a invadir nuestra ciudad, si avisa un año antes, tenemos tiempo de prepararnos. Y eso es lo que hicieron los profetas. Eso es lo que las dos testigos hicieron, las Jerarquías de Saturno están haciendo. Nuestros trabajos tienen ese objetivo. Dentro de nosotros, nuestros apegos, nuestros sentimentalismos, nuestros egoísmos quieren quitar esa imagen de fin de la humanidad, de fin del mundo, de destrucción de todo. Porque al verse en una situación acorralada, pensamos en la familia, en los hijos, en los amigos, ¿qué será de ellos? Mientras que, si nos enfocamos en el trabajo y comprendemos esto, la urgencia que tenemos de realizar este trabajo, todo puede cambiar.
No están exigiendo que tengamos un 50% de conciencia, porque eso difícilmente lo vamos a alcanzar ahora. No es que no sea posible, sino que por lo menos estemos en el trabajo, estemos desdoblándonos en astral, estemos en contacto con las jerarquías en los mundos internos y tengamos más conciencia y que despertemos nuestra conciencia en tres, en cuatro, en cinco, para que ahora tengamos la oportunidad de un rescate; no es el éxodo, es solo un rescate, para el éxodo, sí, vamos a necesitar el 50%. Este rescate viene de dos formas, puede venir al comienzo para sacarnos del peligro de un lugar a otro y también al final, si es necesario, para sacarnos de este planeta a otro planeta, como sucedió en la antigua Tierra-Luna, es lo mismo, los ciclos se repiten.
Es aquello de lo que hablamos hace poco, los procesos divinos, espirituales, caminan junto con los procesos mecánicos. Incluso dentro de aquello que para nosotros es solo divino, como la Gnosis, el Movimiento Gnóstico, el Maestro, la trompeta, el Quinto Ángel, incluso eso está dentro de un proceso mecánico de retorno y recurrencia superior, porque la humanidad en sí es muy repetitiva. Eso es un hecho, porque el mundo que tenemos aquí hoy es extremadamente parecido al mundo que se tenía allá en la antigua Tierra-Luna, que se tenía en otros planetas, como ocurrió en Venus, en el pasado, y en Marte. Todo es siempre lo mismo. Son iglesias, son personas con vehículos, bicicletas, personas vendiendo, ferias, política, políticos, gobiernos, guerras. Hubo tres grandes guerras en la Atlántida, va a haber de nuevo la tercera guerra. En la Luna ocurrió lo mismo. La humanidad es extremadamente repetitiva, porque está dentro de un ciclo repetitivo.
Los propios procesos o los Maestros, las jerarquías que están más allá de toda esta mecánica acaban incorporándose a ella, porque no hay manera de aplicar leyes superiores a seres inferiores que están sujetos a la mecánica de las leyes inferiores, entonces trabajan en paralelo a ella. Y solo a medida que vamos despertando es que comenzamos a recibir las influencias de esas leyes superiores o a medida que nosotros mismos vayamos aplicando otras leyes superiores en nuestra vida para anular las inferiores; así es como las cosas se van ajustando y equilibrando dentro de los dos mundos. Entonces el círculo en sí representa al propio Absoluto, la entrada al Absoluto es un círculo de fuego y al mismo tiempo que la rueda representa mecánica, representa giro, representa movimiento, representa también al propio Absoluto, es citado por Helena Blavatsky como El Anillo no Pasarás, El Anillo no Pasarás. Ese es el nombre de la entrada allí del Absoluto, El Anillo no Pasarás. El Maestro Rabolú tuvo la dádiva de atravesar El Anillo no Pasarás, por causa de la misión que Él tenía junto a la humanidad. Es decir, Él conoció el Absoluto incluso antes de ganar el derecho de ser un habitante de Él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario