jueves, 23 de abril de 2026

Meditación - Sunyata-Samael Aun Weor

"Meditar no es reflexionar. Meditar no es pensar. Meditar no es orar. Meditar no es mentalizar.

La meditación es un estado de "mediación" entre la Esencia y Dios. La meditación es el verdadero "religare" de la iglesia del corazón o la auténtica religión de nuestro Dios interior."



Sunyata

SAMAEL AUN WEOR

Ante todo, es necesario conocer las leyes del trabajo esotérico gnóstico, si es que en realidad de verdad queremos un cambio radical y definitivo.

En nombre de la verdad, diremos que si por alguna parte hemos de empezar a trabajar sobre sí mismos, tiene que ser en relación con la mente y con el sentimiento.

Sería absurdo empezar a trabajar con el centro motor, por ejemplo. Como sabemos se relaciona con los hábitos, costumbres y acciones de tal centro. Obviamente, esto sería como empezar con un fakirismo absurdo.

A propósito de fakires, en la India hay fakires que, por ejemplo, levantan un brazo en alto y lo sostienen por tiempo indefinido hasta que llega a quedar rígido. Hay otros que permanecen firmes en un lugar durante veinte o treinta años, hasta convertirse en verdaderas estatuas.

Mas, después de todo, ¿qué es lo que ganan esos fakires? Desarrollar un poco la fuerza de la voluntad, y eso es todo. No podemos pensar que ellos vayan a crear el cuerpo de la voluntad consciente. Es claro que no. No se puede crear un cuerpo fuera de la Novena Esfera. Si fuera posible crear un cuerpo en ausencia de la Novena Esfera, nosotros hubiéramos nacido, pues del aire, de las aguas de un lago o de una roca, y no seríamos hijos de un hombre y de una mujer. Pero, somos hijos, en verdad, de un hombre y de una mujer. Entonces, la creación siempre se realiza en la Novena Esfera. Eso es obvio.

Así pues, ningún fakir podría crear el cuerpo de voluntad consciente lejos de la Novena Esfera.

Nada ganan, pues, los que se dedican al fakirismo excepto desarrollar un poco la fuerza de la voluntad y eso es todo.

Empezar por el centro motor sería absurdo.

Aún más, empezar a trabajar con el centro sexual sin tener una información correcta del cuerpo de doctrina gnóstico, es absurdo. Pues, el que empieza en esa condiciones, no sabe lo que está haciendo, no tiene con ciencia clara sobre el trabajo en la Forja de los cíclopes. Puede caer en gravísimos errores.

Recordemos que el primer centro es el intelectual, el segundo el motor, el tercero el emocional, el cuarto el instintivo y el quinto el sexual. Existe también el sexto que es la emoción superior y el séptimo el mental superior.

Pero si empezáramos, en realidad de verdad, con los centros inferiores de la máquina orgánica, caeríamos en el error.

Antes que todo, en estos estudios, debemos empezar por los centros intelectual y emocional.

Necesitamos cambiar nuestra forma de pensar, o lo contrario marcharemos por camino equivocado.

¿De qué serviría, por ejemplo, que ustedes asistieran a estas cátedras y no cambiaran la forma de pensar? Aquí se les dan muchos ejercicios esotéricos, se les orienta doctrinariamente. Pero si ustedes no cambian vuestra forma de pensar, ¿de qué sirve todo lo que aquí se les dé? Se les dice que hay que disolver el ego, se les dice que hay que sacrificarse por la humanidad, se les dice que hay que crear los cuerpos existenciales superiores del Ser, etc.

Pero, si ustedes continúan pensando como antes, con los mismos hábitos mentales de otros tiempos, ¿de qué sirve todo lo que están escuchando aquí?

Se les dice que hay que desintegrar el ego, pero ustedes continúan con vuestros viejos hábitos mentales, con vuestras formas y sistemas caducos de pensar. Entonces, ¿de qué les sirve la información que se les está dando?

En las Sagradas Escrituras se habla muy claramente y en forma precisa, sobre aquello del vino viejo y el vino nuevo. Como dice el Cristo, nadie echaría, por ejemplo, vino nuevo en odre viejo. Porque los odres viejos se romperían. Así pues, que para el vino nuevo se necesitan odres nuevos.

También dice el gran Kabir Jesús, que a nadie se le ocurriría remendar, poner remiendos a ropa vieja, con pedazos de ropa nueva. Por ejemplo, romper un traje nuevo para remendar un traje viejo. Eso seria absurdo, ¿verdad? Así también, esta nueva enseñanza, es como el vino nuevo, necesita odre nuevo. ¿Cuál es ese odre? La mente.

Si no abandonamos la forma caduca de pensar. Si seguimos pensando con los hábitos que antes teníamos sencillamente, estamos perdiendo el tiempo.

Es necesario cambiar la forma de pensar. Para vino nuevo, odre nuevo se necesita.

Así pues, necesitamos cambiar completamente nuestra forma de pensar, a fin de recibir esta enseñanza. Ese es el punto grave de la cuestión. Porque si recibimos esta enseñanza y la añadimos a la forma de pensar que teníamos antes, nada estamos haciendo, nos estamos engañando a sí mismos. Querer enganchar el carro de la enseñanza gnóstica a nuestro viejo carro todo dañado por el tiempo y lleno de basuras e inmundicias, es engañarnos a sí mismos.

Se trata, ante todo, de preparar el recipiente par recibir el vino de la enseñanza gnóstica. Ese recipiente es la mente. Sólo así, con un recipiente nuevo, transformado, con un recipiente verdaderamente magnífico se puede recibir ese vino de la enseñanza gnóstica. Y esto es lo que quiero que todos los hermanos vayan comprendiendo.

Necesitamos que las emociones negativas sean eliminadas de nosotros. Porque esas emociones negativa no permiten un cambio de fondo.

Es imposible transformarnos si aún poseemos dentro de nosotros emociones negativas. Tenemos que erradicar de nuestro corazón las emociones de tipo negativo pues son verdaderamente perjudiciales en todo sentido.

Una persona que se deja llevar por emociones negativas, se vuelve mentirosa en un ciento por ciento.

Conozco el caso de un señor que actualmente se encuentra al borde de la muerte. Este buen hombre vino a tener una embolia cerebral. ¿Motivo? Muy claro: alguien le mal informó que su hermana había sido víctima de un fraude. Tal informe fue después examinado y resultó falso. Este señor llama a su hermana y cree en una infundia difamante que ella le cuenta. La tomó tan en serio que le dio una embolia cerebral. En estos momentos se encuentra al borde de la muerte. Vean ustedes este caso.

De manera que las emociones negativas vienen a llevarnos al fracaso.

Su hermana aún sigue convencida de que fue víctima de un fraude. Y es obvio que calumnia a un inocente. Pero, ella está segura de que fue víctima. Personalmente investigué el caso y me di cuenta que ella misma se estaba auto-engañando. Se está mintiendo a sí misma, víctima de las emociones negativas y a su vez, calumniando a otra persona en forma inconsciente.

De manera que he dicho a ustedes y repito: las emociones negativas lo tornan a uno mentiroso. Observen las gentes como mienten llevadas por las emociones negativas. Lanzan juicios falsos. Y luego, se arrepienten, pero es tarde, ya los lanzaron.

Así pues, debemos eliminar de nuestra naturaleza las emociones negativas.

La mentira ciertamente es una conexión falsa. Lo normal es que la energía del Padre, la vida del Anciano de los Días, es decir de nuestro Ser interior profundo fluya a través de la organización cósmica interior, hasta llegar a la mente.

Pero si nosotros producimos una conexión falsa, su energía ya no puede fluir. Es como si se interrumpiera la afluencia de esa energía. La electricidad no llegaría al foco, a los focos que nos iluminan. La mentira es una conexión falsa.

Por lo común cuando uno se llena de emociones negativas, se torna mentiroso, ésa es la realidad de los hechos.

Si nosotros verdaderamente comprendemos todo esto y empezamos por cambiar en nuestra forma de pensar y de sentir bien pronto esto se reflejará en nuestras acciones. Una vez que uno ha cambiado su forma de pensar de sentir y de actuar, entonces, está perfectamente listo paca empezar a trabajar con los misterios del sexo.

El error de algunos misioneros es que quieren que la gente, comiencen de una vez a trabajar con el Maithuna en la Novena Esfera, sin conocer siquiera el cuerpo de doctrina pues esto es absurdo. Las gentes que no ha cambiado su forma de pensar, que continúan con sus mismos hábitos, las gentes que tienen sus mismas formas de sentir que son victimas de las emociones negativas no comprenden los misterios del sexo, los profanan.

Por eso es que Paracelso insiste en que primero que todo, hay que conocer la ciencia, para luego entrar a trabajar en la Novena Esfera. Y tiene razón en esto, Felipe Teofrasto Bombasto de Honhenein, Aureola Paracelso.

Muchos reciben aquí enseñanzas esotéricas, se les da, pero continúan pensando como antes, como pensaban hace veinte años. ¿Qué sucede entonces? ¡Estamos perdiendo el tiempo! Se les da a las gentes la enseñanza para que se auto-realicen, para que cambien, y continúan pensando como antes.

Obviamente, se marcha muy mal. Conozco hermanitos gnósticos que tienen veinte y treinta años de estar en las enseñanzas gnósticas, y todavía piensan como pensaban en el pasado. Muy ilustrados, sí, manejan muy bien las ideas, pero si uno les examina detenidamente sus vidas, sus costumbres, verá que son las mismas que tenían antes. Hay hermanos hasta muy juiciosos, misioneros, que platican muy bien sobre la gnosis, que manejan el cuerpo de doctrina en forma extraordinaria, pero los he estado observando y actúan como cuando no eran gnósticos, actúan como actuaban hace treinta años. Tienen las costumbres viejas que tenían cuando nada sabían de estas enseñanzas. Siguen con sus mismas viejas costumbres. ¿Qué están haciendo esos hermanos? Obviamente, se están auto-engañando miserablemente. Eso es obvio.

Así pues, hemos de empezar por cambiar la forma de pensar, y después, la forma de sentir. Poner el vino nuevo, vino gnóstico, en odres nuevos, no en odres viejos.

Una mente decrépita, llena de hábitos viejos, de hábitos de hace veinte o treinta años atrás, no está preparada para recibir el vino de la gnosis. Una mente así necesita forzosamente pasar por un cambio total, de lo contrario, se está perdiendo el tiempo miserablemente.

Con todo esto, ¿qué es lo que queremos? Despertar conciencia, ¿verdad? Esa es la verdad, eso es lo que queremos: despertar. En el mundo oriental no se ignora que la gente está dormida, nadie lo ignora. Pero en mundo occidental la gente cree que está despierta y sin embargo hacen cosas que no quieren hacer. Se lanzan a la guerra pero no quieren ir a la guerra, pero siempre van, aunque no quieran. ¿Por qué? Porque están hipnotizados.

Sabemos que a un sujeto hipnotizado, por ejemplo le ordenamos que vaya a matar a alguien y va y lo mata. Eso ya está previsto en el Código Penal de todos los países de la Tierra. Así también sucede con las gentes de todas las latitudes, están hipnotizadas pero creen que están despiertas. Si se les dice que ha llegado la hora de ir a la guerra, van a la guerra. No quieren pero van. Porque están hipnotizados. Y el hipnotizado, hipnotizado está. Es gravísimo, tremendamente cierto.

Necesitarnos salir del sueño hipnótico, eso es verdad. Pero bueno, vamos a ver cómo salimos del sueño hipnótico. Si estamos contentos con nuestros hábitos mentales, con nuestro sistema de razonar, con nuestros hábitos sentimentales, con nuestras distintas costumbres adquiridas por herencia y por la familia, entonces, aunque estemos escuchando, aquí, en esta sala, las enseñanzas, sencillamente estamos perdiendo el tiempo.

Pregúntense ustedes a sí mismos para qué han venido. ¿Con qué objeto están ustedes reunidos en esta sala? Si están reunidos aquí por mera curiosidad, vale más que no hubieran venido. Si de verdad les anima el anhelo de cambiar, pero continúan muy contentos con sus viejas normas de pensar, sencillamente se están auto-engañando.

Si es que ustedes quieren enganchar el carro de la gnosis a vuestro tren avejentado por el tiempo y carcomido hasta el tuétano de los huesos, pues están haciendo un juego muy tonto que a nada les conduce. Así pues, no nos engañemos a sí mismos. Si ustedes quieren cambiar, seamos serios y cambiemos nuestra forma de pensar.

Cada cual tiene una forma de pensar, cada cual cree que su manera de pensar es la más correcta. Pero, en realidad de verdad, las dispersas formas de pensar de cada cual o de todos en conjunto, de correcto no tiene nada, puesto que están hipnotizados. ¿Cómo puede pensar correctamente una persona que está hipnotizada? Pero ustedes creen que están pensando correctamente, he ahí vuestro error. Vuestros hábitos mentales no sirven.

Si es que quieren cambiar, bueno, aquí tienen la enseñanza nueva, aquí tienen el vino de la gnosis. Pero, por favor, traigan odres nuevos para ese vino, no odres viejos. El vino nuevo rompe los odres viejos.

Me interesa darles la enseñanza, mis hermanos, pero darla seriamente. Por eso les invito a cambiar vuestra forma de pensar.

Acaso ustedes, ¿han reflexionado en lo que es la conciencia? ¿Con qué podríamos comparar lo que es la conciencia? A un rayo de luz que se puede dirigir hacia una parte u otra, eso es obvio. Debemos aprender a colocar la conciencia donde debe ser colocada. Donde esté nuestra conciencia, allí estaremos nosotros. Ustedes que me escuchan en estos momentos, ¿están seguros de que la conciencia de cada uno está aquí? Si está aquí, gracias. Pero, ¿estamos seguros que esta aquí? Puede ser que esté en este momento en la casa. Puede ser que esté en la cantina. Puede ser que es en el supermercado y que tan sólo estemos aquí viendo la personalidad o fachada de tal o cual hermano. Así pues, donde esté la conciencia, ahí estamos nosotros.

La conciencia es algo que debemos aprender a colocar inteligentemente donde debe ser colocada. Si colocamos nuestra conciencia en una cantina, se procesará en virtud de la cantina. Si la colocamos en una casa de citas, allí se procesará y si la colocamos, pues, en un mercado, tendremos un buen mercader o un mal mercader.

Donde quiera que esté la conciencia, allí estaremos nosotros.

La conciencia está, desgraciadamente, embotellada. Un yo de lujuria podrá llevarla a una casa de citas, un yo de borracheras, se la podrá cargar por una cantina. Un yo codicioso se la llevará, por allá, a un mercado. Un yo asesino se la llevará a la casa de algún enemigo, etc.

¿A ustedes les parece, acaso correcto, no saber manejar la conciencia? Tengo entendido que es absurdo llevarla a lugares en donde no debe estar, eso es obvio.

Desgraciadamente, repito, nuestra conciencia está enfrascada, sí, embotellada entre distintos elementos inhumanos que en nuestro interior cargamos. Necesitamos quebrar todos los elementos dentro de los cuales se halla embotellada la conciencia. Pero, ¿haríamos eso si no cambiáramos nuestra forma de pensar? Si estamos contentísimos con nuestros antiguos hábitos caducos y extemporáneos que tenemos en la mente, ¿nos preocuparíamos por despertar la conciencia? Es claro que no. Si se quiere cambiar, vamos a cambiar desde ahora mismo, cambiando nuestros hábitos mentales, nuestra forma de pensar.

Cuando uno cambia de verdad, origina cambios interiores. Cuando uno cambia su forma de pensar, puede, entonces, pensar en cambiar totalmente en su interior. Pero si en la mente, siguen existiendo hábitos extemporáneos, ¿cómo puede decir uno que va ha provocar un cambio en su conciencia interior? Eso no es posible, sería contradictorio que Pensáramos una cosa e hiciéramos otra. No es posible.

Así que necesitamos hacernos dueños de nuestra propia conciencia, colocarla donde debe colocarse, ubicarla donde debe ubicarse, aprender a ponerla en un lugar y aprender a quitarla. Es un don maravilloso, pero es un don que no estamos usando sabiamente.

Realmente lo único que tenemos dentro, es la conciencia, es lo más digno que tenemos. Los diversos agregados psíquicos que nosotros cargamos, en modo alguno son dignos. Lo único digno, lo único real, lo que vale la pena en nosotros, es la conciencia. Pero está dormida, no la sabemos manejar. Los agregados psíquicos se la llevan por donde ellos quieren. Realmente no sabemos usarla, y eso es lamentable.

Si queremos un cambio un cambio de fondo debemos también ir aprendiendo qué es eso que se llama conciencia.

En el mundo oriental se nos ha dicho que antes de que nazca en nosotros el Bodhisattva, debe surgir en nosotros el Bodhisitta.

Pero, ante todo, ¿qué cosa es eso que se llama Bodhisattva? Algunos de ustedes sabrán y otros no sabrán. Aquél que posea los cuerpos causal, mental, astral y físico, es un Bodhisattva. Es decir, el alma humana, o alma causal, vestida con tales cuerpos, es un Bodhisattva. Hay plena distinción entre un Maestro en sí, que es Atman-Budhi, o sea el Intimo y el alma conciencia, y el Bodhisattva, que es el alma humana revestida con los cuerpos existenciales superiores del Ser.

Pero el Budhismo del Mahayana o Budhismo Mahayánico, es más exigente, no reconoce como Bodhisattvas sino a aquellos que se han sacrificado por la humanidad a través de sucesivos Mahamvantaras.

El Budhismo Mahayánico dice que hay dos clases de seres. Los unos serían los Budhas Pratyekas y los aspirantes a Budhas Pratyekas, que son los Sravakas. Estos no se sacrifican por la humanidad, jamás, nunca. Luchan sí, por cambiar y cambian. Pero, nunca dan sus vidas por sus hermanos y jamás cargan al Cristo íntimo. Los otros son los Bodhisattvas, verdaderamente. Aquellos que han renunciado a la felicidad del Nirvana por amor a la humanidad. Aquellos que en distintos Mahamvantaras han entregado su sangre por la humanidad. Que pudiendo vivir felices en el Nirvana, han renunciado a cualquier felicidad por sus hermanos en la Tierra. Son ellos los únicos que verdaderamente pueden encarnar al Cristo.

Pero, bueno, volvamos a esto del Bodhisitta. ¿ Qué cosa es el Bodhisitta? La conciencia ya despierta, desarrollada, convertida en el embrión áureo. Es la verdadera armadura argentada que nos puede proteger de las potencias de las tinieblas, que nos da la sapiencia y la experiencia.

Antes de que surja un Bodhisattva, dentro, en el interior de alguien, surge el Bodhisitta, es decir, la conciencia despierta y desarrollada.

Vean ustedes, pues, cuánto vale ese don que se llama conciencia.

Es tácito que la humanidad tiene la conciencia enfrascada entre el ego. Es claro que mientras las gentes continúen pensando como piensan, sintiendo como sienten y con sus mismas rancias costumbres, no podrán despertar la conciencia, continuará ésta hipnotizada. En secuencia o como corolario, diremos que nunca surgirá en gente así, el Bodhisitta.

Cuando el Bodhisitta, que es la conciencia desarrollada y despierta, surge en uno, en el aspirante, entonces, pronto aparece el Bodhisattva.

Obviamente, el Bodhisattva se va formando dentro del Bodhisitta. Es grandioso el Bodhisitta.

En realidad de verdad, mis queridos hermanos, es maravilloso cuando uno, verdaderamente, cambia su forma de pensar. Porque entonces, y sólo entonces, trabajará para el despertar de la conciencia. Entonces, sólo entonces, hará un trabajo serio que lo conduzca al nacimiento del Bodhisitta. Antes, no es posible.

Vivimos en un mundo doloroso. Todos ustedes están llenos de dolor, de sufrimientos. Felicidad, no existe en este mundo, es imposible. Mientras haya ego tiene que haber dolor. Mientras continuemos con nuestra forma rancia de pensar, no podremos ser dichosos. Mientras seamos víctimas de las emociones negativas, cualquier género de felicidad se hace imposible.

Nosotros necesitamos, en verdad, llegar a la felicidad. No podríamos conseguir tal logro sino despertáramos la conciencia, y nunca despertaremos la conciencia si continuamos con la forma de pensar que tenemos actualmente.

Así pues, primero miremos cómo estamos pensando. Cambiemos esa forma anticuada de pensamiento. Preparemos odres nuevos para el vino nuevo que es la gnosis y así trabajaremos de verdad y en serio.

Este mundo, en sí mismo, es el producto de la ley de la originación. Este mundo se sostiene con las leyes de causa y efecto que son las leyes del karma. También se les llama leyes de acción y consecuencia. Tal acción, tal consecuencia. Este es un mundo bastante complejo, es un mundo de asociaciones, combinaciones múltiples, dualismo incesante, lucha entre los opuestos, etc. En estas circunstancias no es posible que exista en este mundo la felicidad.

Cada uno de nosotros tiene que pagar su karma, estamos llenos de deudas. Ese karma, obviamente, nos trae mucho dolor, muchas amarguras, no somos dichosos.

Muchos piensan que podríamos llegar a la felicidad a través de la mecánica de la evolución. Es un concepto falso, pues la mecánica es mecánica. La ley de la evolución, y también la de la involución, constituyen el eje mecánico de esta maquinaria que se llama Naturaleza. Hay evolución en el grano que germina, en la planta que se desarrolla y al fin da frutos. Hay involución en la planta que entra en decrepitud y por último se convierte en un montón de leños. Hay evolución en el niño que se forma en el claustro materno, en la criatura que nace, que crece, se desarrolla y vive a la luz del sol. Mas, también existe involución en el ser humano que envejece, que decrece, que entra en decrepitud y al fin, muere. Eso es completamente mecánico.

La misma ley del karma, en cierto sentido, también es mecánica. Es mecánica en el sentido causativo, mirada a la luz de las doce nidanas.

Necesitamos liberamos, precisamente, de la ley del karma. Necesitamos liberamos de ese movimiento mecánico de la Naturaleza. Necesitamos hacernos libres y eso no será mediante la evolución mecánica.

Cualquier evolución mecánica se procesa de acuerdo con las leyes de causa y efecto. Las leyes de las asociaciones, de las combinaciones mutuas, etc. Lo que es mecánico, es mecánico.

Necesitamos liberamos de la ley de la evolución, también de la ley de la involución.

Necesitamos dar el gran salto para caer en el vacío iluminador.

Obviamente, existe una contraposición entre la teoría de la relatividad, que predicara un Einstein, y el vacío iluminador. Lo relativo es relativo. La maquinaria de la relatividad funciona con la mente de los opuestos, con el dualismo.

En la lucha de las antítesis hay dolor.

Si queremos la auténtica felicidad, debemos salimos de la ley mecánica de la relatividad.

Dar el gran salto, repito, para caer entre el seno del padre

Yo experimenté el vacío iluminador en mi mocedad. Apenas tendría algunos dieciocho años cuando pude dar el gran salto, más allá del tiempo y vivenciar Eso que no es del tiempo. Eso que podríamos llamar la experiencia del prajna-paramita, el más crudo realismo.

No está de más, enfatizarles a ustedes la noticia de que tal evidencia fuese repetida tres veces. Supe lo que era el Sunyata, lo pude vivir.

En el vacío iluminador no existe el dualismo conceptual. La maquinaria de la relatividad no-funcionaria en el vacío iluminador. La ley de las combinaciones y asociaciones mecánicas, no es posible en el vacío iluminador.

Indubitablemente, la experiencia del vacío iluminador sólo es posible en estado de Shamadi, o como se dijera también, en estado de prajña-paramita. En el vacío iluminador no existen formas de ninguna especie, podría decirse que allí, uno pasa más allá del universo y de los dioses.

En el vacío iluminador encontramos la respuesta a aquello de que si todas las cosas se reducen a la unidad, ¿a qué se reduce la unidad? Tal respuesta no es posible para la mente humana, o por lo menos, pera la mente que funciona de acuerdo con la lógica formal. Pero en el vacío iluminador, no es necesaria tal respuesta, tal respuesta es una realidad patente: si todas las cosas se reducen a la unidad, la unidad también se reduce a todas las cosas.

Entonces, el que penetra en ese estado de Maha-Shamadi, dijéramos vive en todas las cosas, desprovisto de todo y esto de por sí ya es grandioso, sublime e inefable.

Sumergirse definitivamente en Sunyata es el vacío iluminador definitivo. El vacío iluminador solo es posible mediante el gran salto y a condición definitiva de haber pasado por la aniquilación budhista total. De lo contrario no sirve.

En aquélla época, en mi mocedad, aún no había pasado yo por la aniquilación budhista y, obviamente, a medida que me acercaba a la gran realidad, la conciencia se expandía en forma desmesurada. Es obvio, la situación, no habiendo pasado por la aniquilación budhista, sentí indecible terror, motivo por el cual regresé al universo de la relatividad de Einstein.

Repito, tres veces experimenté con el vacío iluminador, y supe en el Sunyata, que más allá del vacío hay ¿qué? Eso que se llama talidad. Lo supe con una intuición de tipo trascendental. Porque en el terreno de la intuición, dentro del mundo de la intuicionalidad, hay distintos grados de intuición.

Incuestionablemente, el grado intuicional más elevado es el de las mentes filosófico-religiosas o filosófico-místicas. Ese tipo de intuición, corresponde al prajña-paramita.

Esta facultad, pues, me permitió saber acerca del mundo del vacío iluminador y que más allá se encuentra la Gran Realidad.

Bien, quiero afirmarles a ustedes en forma enfática, que este camino de la gnosis conduce a la gran realidad. La gran realidad o la talidad, Sunyata, prajña-paramita, está más allá de este universo de la relatividad, es decir, más allá de la mecánica esta de la relatividad y más allá, mucho más allá, del vacío iluminador.

No es el vacío iluminador la última palabra, es la antesala de talidad, de la gran realidad.

Estoy hablando a ustedes no en forma meramente tierna, en pasados Mahamvantaras experimenté la talidad y como quiera que la conozco, tengo que dar de ello vivo testimonio.

Lo importante para nosotros es pasar por una suprema aniquilación, a fin de que la conciencia convertida en Bodhisitta y totalmente despierta, pueda dar el gran salto para caer dentro del vacío iluminador. Un paso más y llegamos a la talidad.

Pero, como les digo, debemos empezar por cambiar nuestra forma de pensar para trabajar correctamente sobre sí mismos, desintegrando realmente los elementos psíquicos indeseables que llevamos dentro. Así podremos conseguir el despertar de la conciencia, el desarrollo del Bodhisitta.

Es necesario saber meditar, comprender lo que es la meditación. El objeto de la meditación es muy simple. ¿Qué es lo que queremos nosotros a través de la meditación? Tranquilidad.

Parecería muy superfluo lo que estamos diciendo. Ustedes podrían objetarme que podríamos tranquilizarnos con una botella de vino, eso es claro. Podrían objetarme que podríamos tranquilizamos oyendo una sinfonía de Beethoven. Pero, en realidad de verdad, conseguir la tranquilidad, es lo más difícil que ustedes imaginarse puedan.

Nadie podría tener tranquilidad, meditar y tener su mente en santa paz, si no ha eliminado de su centro intelectual el pensar caduco, extemporáneo. Nadie podría tener paz en su corazón, si no hubiere eliminado de sí mismo, previamente, las emociones negativas y perjudiciales.

Cuando un gnóstico, un arhat gnóstico, trata de meditar es que busca la tranquilidad. En esos instantes se propone trabajar sobre algún elemento inhumano que haya descubierto en sí mismo mediante la auto-observación. Si descubrió la ira, se dedicará a comprender el agregado psíquico de la ira para disolverlo todo con al ayuda de su Divina Madre Kundalini, que deberá invocar. Tal vez descubrió que tiene el agregado psíquico del odio, entonces, se propondrá desintegrar tal agregado para que surja en su reemplazo el amor.

A medida que uno vaya desintegrando todos esos agregados psíquicos inhumanos que en nuestro interior cargamos, la conciencia irá despertando.

Siempre se habla en la gnosis de la importancia del sexo, mas sólo trabajaremos con éxito en la fragua encendida de Vulcano a condición de primero, cambiar nuestra forma de pensar para que tengamos una rica información y luego, hacernos más conscientes de las enseñanzas.

No queremos, en modo alguno, desmentir los misterios sexuales. Espero que ustedes entiendan que el camino que conduce a la talidad es, y subrayo esto completamente, absolutamente sexual.

Incuestionablemente, un soltero o una soltera, pueden disolver, a base de mucha comprensión, un cincuenta por ciento de agregados psíquicos, siempre y cuando se apele a la Divina Madre Kundalini durante la meditación.

Pero, hay elementos psíquicos muy pesados, que corresponden al mundo de las noventa y seis leyes y éstos no se desintegran sino exclusivamente con el movimiento eléctrico de la svástica en acción, que genera determinado tipo de electricidad sexual trascendente.

Obviamente, la mujer-serpiente, o sea, la princesa Kundalini, la Divina Madre Cósmica, es reforzada mediante ese tipo de electricidad. Entonces puede, con su poder eléctrico, desintegrar atómicamente los elementos psíquicos más pesados, dentro de los cuales está embotellada la conciencia.

Así, poco a poco, llega el instante en que la conciencia queda completamente liberada, despierta, lista para dar el gran salto y caer en el vacío iluminador que es la antesala de la gran realidad.

En todo este mundo se nos ha criticado demasiado porque ponemos énfasis en el sexo y muchos dicen que hay otros caminos que pueden conducir a la gran realidad. Obviamente que cada cual es muy libre de pensar como quiera, pero, en nombre de la verdad, por experiencia mística directa acumulada en el fondo de mi conciencia a través de sucesivos Mahamvantaras, puedo decirles que el camino que conduce directamente a la gran realidad, más allá del vacío iluminador y de la mecánica de la relatividad, es absolutamente sexual en un ciento por ciento.

Quienes disienten en esta cuestión, revelan, con ese proceder psicológico, desconocimiento de la cruda realidad.

Es obvio que quien ha tenido verdadera experiencia en estas cuestiones, a través de sucesivos Mahamvantaras, sabe muy bien que así es. No es posible escaparse definitivamente de la mecánica esta de la relatividad por otra puerta o por otro camino que no sea el directo, el que lleva a la gran realidad.

Sunyata es un término budhista muy interesante, nos indica perfectamente la experiencia mística, vívida, del que no sólo ha experimentado el vacío iluminador, sino que ha llegado más allá, mucho más allá, a la talidad, a la gran realidad.

Dentro del terreno exclusivamente esotérico-místico, budhista-Crístico, disiento con muchos budistas ortodoxos. Repito, dentro del terreno estrictamente místico-budhista, disiento con respecto a muchos místicos budhistas ortodoxos, que ponen el vacío iluminador como lo máximo.

Nosotros, los gnósticos, vamos más allá de la mecánica de la relatividad, más allá de esta maquinaria de la teoría de la relatividad de un Einstein, fundamentada en el dualismo conceptual, y aún mucho más allá del vacío iluminador.

Nosotros queremos la gran realidad, la experiencia vívida, Sunyata. La vívida experiencia de los prajña-paramitas.

Gracias a Dios, tenemos en nuestro interior a la conciencia. Es precisamente el don más precioso, lástima que esté enfrascada entre el ego. Pero, si conseguimos liberar a la conciencia, entonces, estaremos listos para el gran salto, para el salto supremo.

Una conciencia liberada es una conciencia que puede sumergirse en la gran realidad de la vida libre en su movimiento. Esta gran realidad es felicidad inagotable, más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente. Es una felicidad imposible de describir con palabras.

Todos queremos la felicidad y no tenemos la felicidad. Necesitamos ser felices, pero no es posible ser felices en un mundo de combinaciones. No es posible ser felices dentro de esta maquinaria de la relatividad.

Recordemos que el ego es ciego, que el ego es un libro de muchos tomos y que está expuesto a las leyes de causa y efecto.

Es hora de que pensemos liberamos del karma, liberamos de este mundo doloroso, de esta maquinaria tan infernal. Es hora de que pensemos en la dicha verdadera de la gran realidad.

Por eso les invito a cambiar vuestra forma de pensar. Porque si ustedes cambian, podrán trabajar sobre sí mismos para liberar la conciencia. Pero si ustedes no cambian vuestra forma de pensar, si sólo quieren esta doctrina para engancharla a vuestro tren viejo, decrépito y degenerado, pues están perdiendo el tiempo.

Quiero la felicidad para ustedes, la verdadera dicha del Ser.

Necesitamos que ustedes aprendan a meditar, en lo más profundo, que sepan meditar.

Cuando uno ha conseguido una verdadera concentración, llega a la verdadera dicha.

Vean ustedes, si yo no hubiera tenido en vida la experiencia del vacío iluminador, allá en mi mocedad, no estaría hablándoles ahora en la forma que les estoy hablando. Esa experiencia vívida, jamás se borró de mi conciencia ni de mi corazón.

Es posible que en una práctica de meditación profunda, pueda la conciencia de un ser humano escaparse de entre el ego y experimentar la dicha del vacío iluminador. Es obvio que si lo consigue trabajará con gusto sobre sí mismo, trabajará con ardor, pues habrá experimentado ciertamente, en ausencia del ego, Eso que es la Verdad. Eso que no es del tiempo, que está más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente.

Aquí les he enseñado una forma sencilla de meditar, porque hay un tipo de meditación que está dedicado a la autoexploración del ego, con el propósito de desintegrarlo, volverlo cenizas. También hay otro tipo de meditación, que tiene por objeto llegar un día a la experiencia de lo real. Ojalá lo lograran ustedes, para que siguieran animados interiormente y trabajaran sobre sí mismos. Sin embargo, conceptúo que es necesario tener algún Mantram que sirva.

El Mantram que les voy a dar es muy sencillo: gate, gate, paragateparasamgate, bhodi, swá, ha. Este Mantram se pronuncia así: gaaateeeee, gaaateeeee, parasamgaaateeeee, parasamgaaaateeee, booodiiiii, suaaaa, jaaaaa. En nuestros corazones tiene que haber quedado grabado.

Este Mantram se pronuncia suavemente, profundamente y en el corazón. Puede también usarse como verbo silenciado, porque hay dos tipos de verbo: verbo articulado y verbo silenciado. El verbo silenciado es poderoso.

Este Mantram, entiendo que abre el ojo de dagma. Este Mantram, profundo, un día los llevará a ustedes a experimentar; en ausencia del ego, el vacío iluminador. Entonces sabrán lo que es el Sunyata, entonces entenderán ustedes lo que es el prajña-paramita.

Perseverancia es lo que se necesita, con este Mantram ustedes podrán llegar muy lejos.

Conviene experimentar la gran realidad alguna vez, eso lo llena a uno de ánimo para la lucha contra sí mismo. Esa es la ventaja del Sunyata. Esa es la ventaja más grande que existe en relación con la experiencia de lo real.

Y para que hoy se aproveche la meditación y el Mantram como es debido, vamos a entrar un rato en meditación con el Mantram.

PRACTICA DE LA MEDITACION

Ruego a todos los hermanos, pues, entrar en meditación.

Se relaja el cuerpo, totalmente, después de relajado nos entregamos totalmente a nuestro Dios interior profundo. Sin pensar en nada, únicamente recitando con la mente y el corazón el Mantram completo.

La meditación debe ser honda, muy profunda, los ojos cerrados, el cuerpo relajado, entregados completamente a nuestro Dios interior.

Ni un pensamiento se debe admitir en estos instantes. La entrega a nuestro Dios debe ser total y solamente el Mantram debe resonar en nuestros corazón.

meditacion

-Apaguen las luces, relajen todo el cuerpo.

-Relajación completa y entrega total a nuestro Dios interior profundo.

-No piensen en nada de nada, de nada, de nada, de nada...

-Recitaré el Mantram, lo repetiré muchas veces para que no se les olvide: gaaateeeee, gaaateeeee, parasamgaaateeeee parasamgaaateeeee, booodiiii, suaaaaa, jaaaaa...

-Sigan repitiendo en sus corazones... no pensar en nada de nada... entreguémonos a nuestro Dios...

-Siéntanse como un cadáver como un difunto.

lunes, 13 de abril de 2026

El Yo de la Brujería - Samael Aun Weor



 





Libro: EL MATRIMONIO PERFECTO.- Autor: V.M. SAMAEL.- Capítulo: LA GRAN BATALLA



Todos nosotros de niños escuchamos muchos cuentos de brujas y de hadas. Nuestras abuelitas nos contaron siempre historietas de brujas que a media noche montadas en sus escobas viajaban por las nubes. Aunque a muchos estudiantes de Ocultismo, Teosofismo, Rosacrucismo, etc., les parezca increíble, esas brujas existen realmente. No andan montadas en escobas como creen las abuelitas, pero sí saben viajar por los aires. Las llamadas brujas, viajan con su cuerpo de carne y hueso a través del espacio. Ellas saben aprovechar el hiperespacio para transportarse de un lugar a otro con cuerpo físico. Pronto la astrofísica descubrirá la existencia del hiperespacio. Este puede ser demostrado con la hipergeometría. Cuando un cuerpo se sumerge en el hiperespacio, se dice de éste, que ha entrado en estado de “Jinas”. Todo cuerpo en estado de “Jinas” se escapa de la ley de la gravedad. Entonces flota en el hiperespacio.

Libro: EL MISTERIO DE AUREO FLORECER.- Autor: V.M. SAMAEL.- Capítulo: EL YO DE LA BRUJERIA

El sabio autor del libro “Specimen of British Writers”, Barnett, presenta un caso extraordinario de brujería:

“Hace cincuenta años vivía en una aldea del condado de Sommerset una vieja que era generalmente considerada como bruja. Su cuerpo era seco, y encorvado por la edad, andaba con muletas. Su voz era cavernosa, de misteriosa pero simulada solemnidad; de sus ojos brotaba un fulgor penetrante que sobre quien se posaba lo dejaba callado de espanto.

De pronto, un joven sano y mozo, de unos veintiún años, de la misma localidad, fue asaltado por una pesadilla tan persistente, que su salud resultó afectada y, en un plazo de tres a cuatro meses, se quedó débil, pálido y flaco, con todos los síntomas de una vida que se agotaba.

Ni él ni nadie de los suyos dudaban de la causa, y tras celebrar consejo, tomó él la decisión de esperar en vela a la bruja.

Así, la misma noche siguiente, hacia las once y media, percibió unos pasos quedos y sigilosos en la escalera.

Una vez hubo llegado el amedrentador ser al cuarto, fue al pie de la cama, subió luego a ella y se arrastró lentamente hacia el mozo.

El dejó hacer hasta que ella llegó a sus rodillas, y entonces la asió con ambas manos por el pelo, teniéndola sujeta con convulsa fuerza, llamando al par a su madre, que dormía en una habitación contigua, para que trajese luz.

Mientras la madre iba a buscarla, lucharon el mozo y el ser desconocido a oscuras, rodando ambos furiosamente por el suelo, hasta que al primer vislumbre de la escalera, la mujer se zafó con fuerza sobrenatural del joven y desapareció como un relámpago de su vista.

La madre encontró a su hijo en pie, jadeante aun por el esfuerzo y con mechones de pelo en ambas manos.

Cuando me relató el fenómeno, -dice Barnett-, le pregunté con curiosidad de dónde había sacado el pelo. A lo que respondió: “Fui torpe en no haber logrado retenerla pues ello hubiera demostrado mejor la identidad de la persona”.

Pero en el torbellino de mis sensaciones la hice caer al suelo, y la bruja a quien pertenecían los cabellos, tuvo buen cuidado en no aparecer más a mi vista, ni por lo demás venir a molestarme de noche, pues se había llevado una buena zurra.

Es raro, -añadió- que mientras la tenía asida y luchaba con ella, aunque yo sabía quien debía ser, su respiración y todo su cuerpo parecían de una lozana muchacha.

El hombre a quien esto aconteció vive todavía; me contó el episodio más de una vez y, por ende, puedo certificar sobre la autenticidad del hecho, piénsese como se quiera sobre la causa”.

Comentando el caso dice el sabio Waldemar: “Este relato contiene dos puntos de mucho peso. En primer lugar, al joven le constaba que su pesadilla tenía por causa la bruja que vivía en la localidad, y también conocía a esta bruja, de sus fugaces encuentros al paso durante el día, y en sus visitas astrales nocturnas.

En segundo término, la bruja encorvada por la edad y sostenida por muletas se transformó al cabo de varios meses, durante los cuales él fue debilitándose y consumiéndose, en la imagen de una lozana muchacha. ¿Dónde ha de hallarse la causa de este evidente rejuvenecimiento de la vieja? Para responder a esta pregunta, -continúa diciendo Waldemar-, debemos tener ante la vista el mecanismo del Eidolón, el Doble”.

Si el aura que envuelve y emboza a los seres representa también un reflejo fiel de su cuerpo, de manera que en que se encuentran correspondientemente contenidos con exactitud sus defectos y debilidades, el “cuerpo doble” presenta, por decirlo así, una acrecentada evidencia, que, por ejemplo, se manifiesta a menudo en heridos graves, de manera que se pueden sentir dolores en un miembro amputado hace varios años, y por cierto tan intensos como si existiera aun el mismo.

Esta invulnerable integridad del doble se funda en el principio creador de que la forma dada por la Naturaleza, la congénita del Ser, se contiene en una especie de primer germen.

En este, al igual que en la bellota, se encuentra contenida la estructura de todo el árbol, se halla oculto el ser en su viva imagen.

Mediante múltiples falsas acciones y extravíos, se refleja en el curso de la vida el tejido vibratorio astral que enlaza con el cuerpo primitivo.

Con respecto a los cuerpos primitivos desearíamos señalar aun que el profesor Hans Spemann, de la Universidad de Eriburgo, obtuvo en el año de 1955 el premio novel de medicina y psicología, debido a su comprobación en trascendentales estudios, de que en los tempranos estadios del desarrollo embrionario se halla activo un escultor de la vida, un ideoplástico químico que forma el protoplasma según una imagen predeterminada.

Partiendo de estos estudios de Spemann, el profesor Oscar E. Shotté, de la Universidad de Yale, logró comprobar, mediante sus experimentos con salamandras, que el escultor de la vida no desaparece en modo alguno, tal como Spemann lo había supuesto, tras el tiempo de desarrollo embrionario, sino que se mantiene durante toda la vida del individuo.

Un pequeño trocito de tejido, procedente de la acostumbrada herida de un hombre, podría, según el profesor Shotté, al injertarse en un terreno virgen y viviente, reconstruir de manera enteramente idéntica todo el cuerpo del hombre herido en cuestión. Acaso los experimentos en los laboratorios de homúnculos conducirían algún día a reforzar prácticamente en medida insospechada las teorías del profesor Shotté”.

Es obvio que la abominable arpía de este cruento relato, mediante cierto modus operandi desconocido para el vulgo, pudo succionar o vampirizar la vitalidad del joven para transplantarla a su propio “cuerpo primitivo”; solo así puede explicarse científicamente el insólito rejuvenecimiento del cuerpo de la vieja.

Es incuestionable que el “Ideoplástico Químico” impregnado por la vitalidad del mozo, pudo reconstuir el organismo valetudinario de la anciana.

Mientras la vida del mancebo se agotaba espantosamente, la vieja fatal de izquierdos aquelarres tenebrosos, recobraba su antigua juventud.

Es palmario que el muchacho habría podido capturarla si no hubiese cometido el error de asirla por el pelo; mejor habría sido agarrarla por la cintura o por los brazos.

Muchas de estas arpías abismales, sorprendidas in fragantes, han sido capturadas con otros procedimientos.

Algunas tradiciones antiguas dicen: “Si ponemos en el suelo unas tijeras de acero abiertas en forma de cruz y si regamos mostaza negra alrededor de este metálico instrumento, cualquier bruja puede ser atrapada”.

¡Causa asombro el que algunos ocultistas ilustres ignoren que estas brujas pueden eludir la Ley de la Gravedad Universal!

Aunque parezca insólita la noticia nosotros enfatizamos la idea de que esto es posible metiendo el cuerpo físico dentro de la cuarta dimensión.

No es en modo alguno extraño el que estas arpías metidas con su cuerpo físico dentro de la dimensión desconocida puedan levitar y viajar en pocos segundos a cualquier lugar del mundo.

Es ostensible que ellas tienen fórmulas secretas para escaparse del mundo tridimensional de Euclides.

En términos estrictamente ocultistas bien podemos calificar a esas criaturas tenebrosas como jinas negros.

El organismo humano ofrece ciertamente posibilidades sorprendentes. Recordad amados lectores a la execrable Celeno y sus inmundas arpías, monstruos con cabeza y cuello de mujer. Horrendos pajarracos de las Islas Strófadas que se encuentran en el mar Jónico.

Provistas de luengas garras, tienen siempre en el rostro la palidez del hambre. Furias terribles que con su contacto corrompen todo cuanto tocan y que antes fueran hermosas doncellas.

La capitán principal de todas estas abominaciones está en Salamanca, España. Allí está el famoso Castillo de Klingsor (el salón de la brujería), santuario de tinieblas oportunamente citado por Ricardo Wagner en su Parsifal.

¡Válgame Dios y Santa María!... si las gentes supieran todo esto, buscarían el Castillo de Klingsor por todas esas viejas calles de Salamanca...

Empero, bien saben los divinos y los humanos que el Castillo del Grial Negro se encuentra en las tierras de “Jinas”, en la dimensión desconocida.

Los martes y sábados a la media noche allí se reúnen esas calchonas con sus zánganos para celebrar sus orgías.

Cuando alguna arpía de estas ha sido atrapada, buen solfeo, zurra o azotaina se ha llevado, pues las pobres gentes aun no saben devolver bien por mal...

Es necesario ser comprensivos y en vez de atollarse en el lodo de la infamia, aventajarse a tales arpías por medio del amor, abocar con valor el problema y amonestar con sabiduría.

“No juzguéis, para que no seáis juzgados”. “Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido”.

“Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?”

“¿O cómo dirás a tu hermano: déjame sacar la paja de tu ojo y he aquí la viga en el ojo tuyo?”

“¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano”.

“Aquel que esté limpio de pecado, que arroje la primera piedra”...

Aunque parezca increíble es bueno saber que muchas personas honorables y hasta religiosas cargan dentro el Yo de la brujería.

En otras palabras diremos: gentes honradas y sinceras que en su presente existencia nada saben de ocultismo, esoterismo, etc., llevan sin embargo adentro el Yo de la brujería. Es obvio que tal Yo suele viajar a través del tiempo y la distancia para causar daño a otros.

Cualquier fugaz interés por la brujería en alguna vida anterior pudo haber creado tal yo.

Esto significa que en el mundo existen muchas gentes que sin saberlo practican inconscientemente la brujería.

En verdad os digo que son muchos los devotos de la senda que también llevan dentro de sí mismos el Yo de la brujería.

Concluiremos el presente capítulo diciendo: todo ser humano, aunque esté en la senda del filo de la navaja, es más o menos negro en tanto no haya eliminado el Yo Pluralizado.



            


Libro: LAS TRES MONTAÑAS.- Autor: V.M. SAMAEL.- Capítulo: EL CIELO DE MARTE

Muchas de estas arpías abismales, sorprendidas infraganti, han sido capturadas con ciertos procedimientos.
Algunas tradiciones antiguas dicen: "Si ponemos en el suelo unas tijeras de acero abiertas en forma de cruz y si regamos mostaza negra alrededor de este metálico instrumento, cualquier bruja puede ser atrapada".
Causa asombro el que algunos ocultistas ilustres ignoren que estas brujas pueden eludir la ley de la gravedad universal!
Aunque parezca inusitada la noticia, nosotros aseveramos muy solemnemente que esto es posible metiendo el cuerpo de carne y hueso dentro de la Cuarta Dimensión. No es, en modo alguno, extraño el que estas CALCHONAS con sus ZANGANOS metidas con su cuerpo físico dentro de la cuarta vertical (el Hiperespacio), puedan levitar y viajar en pocos segundos a cualquier lugar del mundo.
Es ostensible que ellas tiene fórmulas secretas para escaparse "físicamente"de este Mundo Tridimensional de Euclides.
En términos estrictamente ocultistas, bien podemos calificar a esas arpías izquierdas y tenebrosas, con el título de "JINAS" negros, para diferenciarlas radicalmente de los "JINAS" blancos.
 
El organismo humano metido dentro de la Cuarta Dimensión, a despecho de todo lo que diga la ciencia oficial, puede asumir cualquier figura, cambiar de forma...
Recordad, amados lectores, a la execrable Celeno y sus inmundas arpías, horrendos pajarracos de las islas Strofadas, en el Mar Jónico...
Una tarde cualquiera, no importa la fecha, ni el día, ni la hora, sentado al pie de las rejas dentro de un vetusto calabozo, estudiaba una obra esotérica...
El Sol se ocultaba entre los rojos incendios del ocaso y la luz vespertina se esfumaba lentamente...
De pronto, algo insólito sucede: escucho junto a mí una carcajada estruendosa, sarcástica, burlona, marcadamente femenina...
Se trata de una de esas aves antropófagas que habitan las lagunas de Estinfal; una Calchona, una Bruja de mal agüero, una mujer de izquierdos Aquelarres...
La perversa huye y se esconde entre las pavorosas tinieblas de los Mundos Infiernos...
Así se inicia mi intrépido descenso entre las entrañas vivientes del reino mineral sumergido marciano.
Antes de subir es indispensable bajar; esa es la Ley. A cada exaltación le antecede una espantosa y terrible humillación.
Aniquilar dentro de mi mismo a esos elementos inhumanos, brujescas, a esas aves de mal agüero, fue ciertamente mi tarea en el tenebroso Tártarus.
Aunque parezca increíble -por lo inusitado de la noticia- es urgente saber que todos los seres humanos, sin excepción alguna, llevan en sus trasfondos inconscientes, variados elementos hechiceros.
Esto significa que en el mundo existen muchas gentes que, sin saberlo, practican inconscientemente la Magia Negra.
Incuestionablemente hasta los mismos Santos de todas las Religiones sufren lo indecible cuando se AUTO-DESCUBREN; entonces pueden verificar por ellos mismos el crudo realismo de esos elementos inhumanos, que ostensiblemente están obligados a eliminar de su Psiquis.
Cualquier Adepto o Místico o Santo, en tanto no haya muerto radicalmente en todos y cada uno de los cuarenta y nueve departamentos del Subconsciente, es más o menos negro. He ahí uno de los grandes motivos por los cuales no nos es dable condenar a nadie. "Quien se sienta limpio de pecado que arroje la primera piedra". 
En aquella época de mi vida fui atacado incesantemente y en despiadada forma, por las siniestras aves que habitan las lagunas de Estinfal.
En los "MANDINGOS" Salones de Tenebrosos Aquelarres, dentro de los Infiernos Marcianos, asombrado descubrí a muchos hermanos de la rocallosa senda...
Tratábase de "Agregados Brujescos", ostensiblemente ignorados por sus humanas personalidades.
Concluidos mis trabajos en los abismos minerales de Marte, ascendí victorioso al Quinto Cielo, el Mundo de Atman, la Morada radiante de las Virtudes.
Así fue como volví al cielo de Marte; entonces reconquisté mi lugar entre esos sublimes seres, posición divinal que otrora había perdido...
El objetivo de mis trabajos en los Infiernos Marcianos se había logrado. Eliminados de mi Psiquis los elementos inhumanos, mi Conciencia quedaba libre...
Los grilletes intelectuales habían sido aniquilados, y mi Conciencia liberada, fuera ya del horripilante calabozo de la mente, donde por tanto tiempo morara prisionera, había conseguido fusionarse, mezclarse, con ATMAN, el Inefable, mi Real Ser.
¡Ah! Si las gentes comprendieran lo que es el calabozo del intelecto... Si entendieran que viven prisioneras entre la cárcel de la mente...
En completa Bienandanza, como "Hombre-Espíritu" en el Cielo Marciano, lejos del Cuerpo, de los Afectos y de la Mente, anduve conscientemente cual una ave de luz resplandeciente, antítesis radical de esas otras aves siniestras de las lagunas de Estinfal...
En tales momentos de exquisita bienaventuranza, hube de pasar junto a muchas obras simbólicas estructuradas en hierro puro.
Es la región de ATMAN, el inefable, el Mundo del más crudo realismo; la dimensión de las matemáticas.
En el Mundo tridimensional de Euclides jamás percibimos un sólido en forma íntegra, unitotal; aquí sólo vemos en forma subjetiva ángulos, superficies, etc.
Empero, en la brillante región de ATMAN, no solamente percibimos sólidos en forma integra, sino además hipersólidos, incluyendo la cantidad exacta de átomos, que en su conjunto constituyen la totalidad de cualquier cuerpo.
 Incuestionablemente en el Cielo de Marte gozamos realmente de la percepción objetiva más completa.
¡Cuán feliz me sentía en esa región de las dichas infinitas! Empero, no todo en la vida son fiestas; también existen sufrimientos; tú lo sabes...
La Sede del Juicio Celestial, donde se administra la "Justicia Objetiva", siempre interviene.
Un día cualquiera, feliz en el Mundo de ATMAN, vino a mí un Juez de la Ley de la KATANCIA (EL KARMA Superior).
El se sentó ante una mesa y yo, con mucho respeto y veneración, hube entonces de responder de cargos:  "Usted ha criticado a muchos en sus libros", dijo el Jerarca. Soy combativo por naturaleza, respondí en forma enfática.
"Se le condena a siete días de prisión". (Tal fue la Sentencia).
He de confesar francamente y sin ambages, que al escuchar la sentencia estuve un poco cínico.
Me pareció la cuestión ésta a un caso tonto de policía, como cuando uno de muchacho se pelea con otro de su misma edad y lo meten unas cuantas horas a la cárcel...
Empero, ya en pleno cumplimiento de la sentencia, sentí que este castigo era terriblemente doloroso.
Siete días entre el horrible calabozo de la mente y después de haberme emancipado...
Siete simbólicos días de amargura dentro de la cárcel pavorosa del intelecto... ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!...

Libro: LAS TRES MONTAÑAS.- Autor: V.M. SAMAEL.- Capítulo: EL CIELO DE NEPTUNO

Los Hijos de Minos, los Adeptos de la Mano Izquierda, los Levitas de siempre, iracundos me atacaban incesantemente en los pavorosos abismos Neptunianos... En la dura brega anhelaba conquistar el Cinto de Hipólita, pero las amazonas, suscitadas por Hera, me asediaban incansables con sus sutiles encantos abismales...
Una noche cualquiera, no importa ahora la fecha, ni el día, ni la hora, fui transportado al Castillo de KLINGSOR, ubicado exactamente en Salamanca, España...
No está demás recordar ahora con gran énfasis, que en ese viejo Castillo citado por Wagner en su Parsifal, funciona "el Salón de la Brujería".
Lo que entonces viera en al tétrica morada de esas arpías, fue ciertamente horripilante...
Siniestras calchonas de izquierdos aquelarres, tenebrosas me atacaron muchas veces dentro del interior del Castillo; empero me defendí valerosamente con la flamígera espada...
Mi viejo amigo: el Ángel Adonaí -quien por estos tiempos tiene cuerpo físico-, hubo de acompañarme en esta aventura...
No eran vanas, no, las lucubraciones de esos grandes videntes de lo astral que se llamaron Alquimistas, Cabalistas, Ocultistas, etc,; lo que ahora veíamos dentro de este antro, era ciertamente espantoso...
Muchas veces desenvaine la flamígera espada para lanzar llamas sobre la fatal morada del Nigromante KLINGSOR...
En forma inusitada Adonaí y yo nos acercamos ante unas calchonas que arreglaban la mesa para el festín...
En vano atravesé con la espada el pecho de una de esas Brujas; ella permaneció impasible; incuestionablemente estaba despierta en el mal y para el mal...
Es ostensible que quise hacer llover fuego del cielo sobre aquel Alcázar horrendo... Hice esfuerzos supremos; sentí desmayarme; en esos instantes el Ángel Adonaí se acercó a la ventana de mis ojos para mirar lo que ocurría dentro de mí mismo...
Imaginad por un momento a cualquier persona deteniéndose ante la ventana de una casa, para observar a través de los cristales y ver lo que sucede en el interior de la misma...
Es ostensible que los ojos son las ventanas del Alma y los Ángeles del cielo pueden ver a través de esos cristales lo que sucede en el interior de cada uno de nosotros...
Hecha la singular observación, Adonaí se retiró satisfecho; mi propio Castillo interior, la morada de KLINGSOR, había sido incinerada con el fuego íntimo...
Cada uno de nos lleva dentro al Alcázar de izquierdos Aquelarres; esto jamás lo ignoran lo MAHATMAS...
Posteriormente hube de evidenciar claramente el aspecto tenebroso de la existencia; es ostensible que Satán tiene el don de la ubicuidad; vedle dentro de ti mismo, por aquí por allá y acullá...
Concluidos los trabajos esotéricos en los Infiernos Neptunianos, hube entonces de ascender al Empíreo, la región de los Serafines, criaturas del amor, expresiones directas de la Unidad...
Así fue como reconquisté ese estado Jerárquico en el Cielo de Neptuno. Ese es el Universo de las Monadas Divinales...
Incuestionablemente había conseguido el Cinto de Hipólita; cualquier noche de estas lo evidencié en una fiesta cósmica; entonces dancé con otros inefables...
Otra noche, flotando en el Empíreo, en estado ceráfico, pedí a mi Madre Divina KUNDALINI la lira; entonces supe tocarla con maestría...

Libro: SI HAY INFIERNO, SI HAY DIABLO, SI HAY KARMA.- Autor: V.M. SAMAEL.- Capítulo: QUINTO CIRCULO DANTESCO – ESFERA SUMERGIDA DE MARTE

En el Quinto Círculo Dantesco, resaltan incuestionablemente las GENTES IRONICAS, FURIOSAS, los SOBERBIOS, ALTANEROS y ORGULLOSOS.

En los Infiernos del planeta Marte en sí mismos, como ya estudiamos en nuestro libro titulado "Las Tres Montañas", descubre el investigador esoterista terribles aquelarres, zánganos espantosos, tenebrosas arpías, brujas, calchonas o como quiera llamárseles.

Empero, en el Quinto Círculo Dantesco, bajo la epidermis de la Tierra, sección de tipo, dijéramos marciano, no resaltan, ciertamente, las secuaces de Selene con sus asqueantes zánganos que tanto asustaron a los troyanos, en las Islas Strófadas del mar Egeo.

Aquí, el Dante Alighieri, el viejo florentino, discípulo de Virgilio el poeta de Mantua, sólo ve entre las aguas turbias y el inmundo lodo, a muchos soberbios que aquí, sobre la faz de la Tierra, brillaban solemnes en los ricos palacios y en las fastuosas mansiones...
Amigo, amigos... Les invito a comprender lo que es el trabajo en la Disolución del Ego. Indubitablemente, al sumergirnos por medio de la Meditación en nuestros propios Infiernos Atómicos, con el propósito de comprender tales o cuales Defectos Psicológicos, es incuestionable que nos ponemos en contacto con tal o cual Infradimensión Natural.

Siendo la Quinta Región Sumergida la sección fundamental de la ira, obviamente, al tratar de comprender en forma íntegra los diversos procesos del enojo, del coraje, de la violencia, de la soberbia, etc., etc., etc., nos ponemos en contacto con el citado Quinto Círculo Dantesco.

Es indispensable hacer una clara diferenciación entre aquellos Elementos Inhumanos que se relacionan con los Nueve Círculos Dantescos del planeta Tierra, bajo la epidermis de este afligido mundo, y los Elementos Infraconscientes que dentro de nuestra Psiquis guardan íntima relación con los Infiernos de la Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.

Pero oídme bien señores y señoras, para que no existan confusiones: Distinguid entre Cielos e Infiernos. El Cielo de cada uno de estos citados planetas, es totalmente diferente al Infierno de cada uno de los mismos.

Aprended siempre a ubicar cualquier Infierno planetario dentro del Reino Mineral Sumergido del mismo.

Cielo es diferente: Es región de Luz, Armonía, Felicidad. No podríamos ingresar a cualquiera de estos Cielos planetarios, sin antes haber trabajado en sus correspondientes Infiernos.

Mirad las cosas desde este ángulo: Es claro que jamás podríamos ingresar al Cielo de Marte sin antes haber trabajado en el Infierno Marciano, dentro de las entrañas vivientes de su propio Reino Mineral Sumergido.

En el Infierno de Marte, en sus Infradimensiones Naturales, debemos eliminar ciertos Estados Psíquicos Brujescos, Infraconscientes e Inhumanos.

Esta clase de trabajos sólo son posibles para aquellos Individuos Sagrados conocidos como "Potestades", y que se preparan para alcanzar en el Cielo de Marte, el estado de "Virtudes".

Sin embargo, cualquier trabajo entre las entrañas de los otros mundos del Sistema Solar, guarda alguna relación psíquica con sus correspondientes Secciones Infernales del planeta Tierra.

No olvidéis, señores y señoras, las Leyes de las Correspondencias, Analogías y Numerología.

De todas maneras, es urgente saber que si en los Infiernos del planeta Marte debemos eliminar psíquicos estados brujescos e infraconscientes, en la Quinta Sección correspondiente e Infernal del planeta Tierra, sólo nos limitamos a eliminar los procesos de la ira, soberbia, etc., etc.