miércoles, 21 de septiembre de 2022

EL EJERCICIO DEL AUTOCONOCIMIENTO fragmento

 



EL EJERCICIO DEL AUTOCONOCIMIENTO

Necesitamos convertirnos en criaturas distintas, en criaturas felices, en seres dichosos; tenemos derecho a la Felicidad, pero si no nos esforzamos, pues, ¿cómo vamos a cambiar, de qué manera? He ahí lo grave.
Lo más importante es NO IDENTIFICARNOS con las circunstancias de la existencia. La vida es como una película, y es de hecho una película que tiene un principio y tiene un fin; distintas escenas van pasando por la pantalla de la Mente, y el error más grave de nosotros consiste en identificarnos con esas escenas. ¿Por qué? Porque pasan, sencillamente porque pasan; son escenas de una gran película, y al fin pasan...
Afortunadamente, en el camino de mi vida, senté como lema, siempre eso: NO IDENTIFICARSE UNO CON LAS CIRCUNSTANCIAS DIFERENTES DE LA VIDA...
Me viene a la memoria, dijéramos, casos de la niñez: Como quiera que mis padres terrenales se habían divorciado, nos tocaba a nosotros los hermanos de una gran familia, sufrir.
Habíamos quedado nosotros con el “jefe” de la familia y se nos prohibía visitar, pues, a la “jefa”, o sea, a nuestra madre terrenal; sin embargo, nosotros no éramos así, tan ingratos, como para poder olvidar la “jefa”.
Me escapaba siempre de casa con un hermanito menor que me seguía; íbamos a visitarla y luego regresábamos a casa, a donde el “jefe”, mas mi hermanito sufría mucho, pues al regreso se cansaba porque era muy pequeño, y yo tenía que llevarlo entonces sobre mis espaldas (¡qué tan pequeño estaría!), y lloraba aquél amargamente y decía:
– Ahora, al regresar a casa, el “jefe” nos va a dar de azotes y de palos. Yo le respondía diciéndole:
– Pequeño, ¿por qué lloras? TODO PASA, acuérdate que todo pasa...
Cuando llegábamos a casa, ciertamente nos aguardaba el “jefe”, lleno de grande ira, y nos daba de latigazos. Posteriormente, por cierto, que nos internábamos en nuestra recámara a dormir; pero ya al acostarnos, le decía yo a mi hermano:
– ¿Te fijas? Ya pasó; ¿Te convenciste de que todo pasa? Eso ya pasó; todo pasa... Un día de esos tantos, nuestro “jefe” alcanzó a oír cuando yo le decía a mi hermano: “Todo pasa, eso ya pasó”, y claro mi “jefe”, dijéramos, que era bastante iracundo, empuñó de nuevo el látigo terrible que traía, y penetró en la recámara ante de nosotros diciendo:
– ¿Con que todo pasa? ¡Sinvergüenzas!...
Y luego otra azotaina más terrible nos dio, retirándose después (al parecer muy tranquilo por habernos azotado). Ya que él se retiró, un poquito más quedito le dije a mi hermano:
– ¿Te fijas?, eso también ya pasó...
Es decir, nunca me identificaba con esas escenas; y tomé como lema en la vida jamás identificarme con las circunstancias, con los eventos, con los acontecimientos, pues, se que esas escenas van pasando.
¡Tanto que uno se preocupa porque tiene un problemazo, que no halla como resolver, y después ya pasa y viene otra escena completamente distinta; entonces, ¿para qué se preocupó si tenía que pasar?, ¿con qué objeto se preocupó?
Cuando uno se identifica con los distintos eventos de la vida, comete muchos errores. Si uno se identifica con una copa de licor que le están ofreciendo un grupo de amigos “briagos”, pues resulta borracho; y si uno se identifica con una persona del sexo opuesto en un momento dado, resulta fornicando, y si uno se identifica con un insultador que lo está hiriendo a uno con la palabra, resulta uno también insultado...
¿A ustedes les parece cuerdo que nosotros, que somos gentes (bueno), aparentemente serias, resultemos insultando? ¿Ustedes creen que eso estaría bien?
Si uno se identifica con una escena, por ejemplo, de aquello del sentimentalismo llorón, donde todos están llorando amargamente, pues, uno también resulta con su buen montón lágrimas. ¿Ustedes creen que eso está correcto, que otros nos pongan a llorar así, porque “les dio su gana”?
Esto que estoy diciéndoles a ustedes es indispensable, si es que ustedes quieren Autodescubrirse; es indispensable porque si uno se identifica completamente con una escena, quiere decir que SE HA OLVIDADO DE SÍ MISMO, se ha olvidado del trabajo que está haciendo, entonces está perdiendo el tiempo totalmente...
Las gentes se olvidan de sí mismas completamente, se olvidan de su propio Ser Interior Profundo, porque se identifican con las circunstancias.
Normalmente las gentes andan dormidas por eso: Porque están identificadas con las circunstancias que les rodean, y cada cual tiene su “CANCIONCITA PSICOLÓGICA”, como decía por allí, en mi libro “Psicología Revolucionaria”...
Samael Aun Weor

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